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Cocinar con el wok

Cocinar con el wok no es solo rápido, sino que además es especialmente sano. En la cocina asiática es imprescindible. Y entretanto el wok también se ha hecho un hueco, al igual que la salsa de soja naturalmente fermentada Kikkoman, como importante utensilio de cocina en las cocinas occidentales. Para que cocinar resulte aún más divertido y el resultado con el wok salga bien, tenemos preparados para usted consejos sobre el uso de esta sartén redonda. 

Los secretos del wok

El secreto del wok se encuentra en su forma especial que consigue mover los ingredientes, que deben ser cortados finamente, de manera que se cocinan muy rápidamente manteniéndose  crujientes. Aquí no se ponen límites a la creatividad: cocinar al vapor, asar, cocer a fuego lento, freír, con el wok no es ningún problema. Gracias a su rápido calentamiento, el pescado, la carne o la verdura son cocinados durante muy poco tiempo, conservando así las vitaminas de los alimentos. Un wok original es incluso completamente redondo. En Europa, sin embargo, la mayoría de las veces existen woks con el fondo plano, para que la cocción en la cocina eléctrica resulte más fácil. Los woks de hierro fundido, acero inoxidable o acero son los que conducen y acumulan mejor el calor. Ideal: un diámetro de 30 cm. Lo que en ningún caso puede faltar son una tapa para cocer a fuego lento, al vapor o conservar caliente, una rejilla semiesférica para escurrir y una cesta para cocer al vapor

Consejos para cocinar con el wok

Lo esencial al cocinar con el wok es utilizar un  aceite de buena calidad y una temperatura correcta. Para ello el ideal es el aceite de oliva, capaz de resistir altas temperaturas sin perder sus propiedades organolépticas.

Cocer y asar

Es recomendable tener cortados todos los ingredientes y preparadas las especias antes de empezar a cocinar para poder incorporar todo de forma rápida y progresiva en el wok. Además deberá remover de forma ligera y continua los ingredientes dentro del wok para que todos se cocinen por igual. La salsa de soja no se añadirá hasta que el tiempo de cocción llegue a su fin, de este modo no se quemará.

Cocer a fuego lento

A veces no es suficiente con mover los alimentos en el wok porque hay algunos más consistentes, como las patatas, las zanahorias y el apio que deberían ser previamente cocidos antes de saltearlos. Para ello habrá que añadir sencillamente algo de líquido a los ingredientes a cocer y dejar a fuego lento en el wok entre 3 y 30 minutos, según la verdura o alimento de que se trate. Importante: remover siempre bien, para que nada se quede pegado. Por cierto, sin la tapa se reduce el líquido y la verdura queda más tierna y sabrosa.

Cocer al vapor

Para cocer al vapor se necesita una cesta que deberá ser colgada en el wok y éste se llenará de agua casi hasta llegar a la cesta. En cuanto el agua rompa a hervir, incorpore sus ingredientes en la cesta, tape el wok y ¡listo!. Los ingredientes se habrán cocido al vapor. Lo genial aquí es que se conservan las vitaminas y nutrientes, y los alimentos quedan crujientes. Y encima la cocción al vapor es baja en calorías, puesto que puede prescindir completamente de aceite.

Freír

¿Quién necesita una freidora si tiene este utensilio maravilloso que es el wok? Ya que con aceite y altas temperaturas se pueden freir fácilmente  los alimentos convirtiéndolos en crujientes exquisiteces. Para ello tiene que calentar el aceite a aprox. 170-180 °C y freir los alimentos en él hasta que tomen un tono dorado. Finalmente basta con retirarlos  con una espumadera, dejar escurrir y… ¡disfrutar!