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Cocina para niños con Kikkoman

Los padres siempre han de inventarse algo para que a los niños les guste la comida sana. En la actualidad, los niños son muy exigentes y acuden con demasiada frecuencia a la comida rápida, el chocolate y otros alimentos similares. Hemos de buscar trucos para despertar la curiosidad de los niños e invitarlos a cocinar con nosotros. Y es que, como todos sabemos, la comida sabe mejor si la cocinamos nosotros. A continuación, presentamos un par de ideas para acercar la comida sana a los niños de forma divertida y para despertar su interés.

Cocinar juntos es divertido

"Esto no me gusta”: una frase que solemos oír con frecuencia en boca de los niños, antes incluso de probar la comida. La fruta y la verdura son los principales alimentos que no suelen gustar a los niños. Acercar la cocina sana a los niños puede ser fácil. La cocina debe ser divertida y lo conseguiremos ante todo si hacemos que participen. Los niños son activos, curiosos y les gusta imitar lo que ven en los adultos. Para que a sus hijos les guste la fruta y la verdura, puede utilizar estos trucos:

Comer con las manos, eso les encanta. ¿Por qué no hacer una pizza o una hamburguesa sana? Incluso los más pequeños pueden hacerlo con un poco de ayuda. Podrán preparar la masa con mamá y papá, añadir la leche o la harina o intentar amasarla. Los hermanos mayores o los amigos pueden cortar la verdura o rallar el queso. Y para que la pizza sea lo más sana posible, es mejor utilizar harina integral y verduras o frutas frescas como, por ejemplo, el plátano o la piña. 

Podemos hacer lo mismo con la hamburguesa: cortar los ingredientes frescos y dejar que los añadan los niños. Esto no sólo es divertido sino que los niños aprenden a conocer los diferentes alimentos. Y podemos dejarles picar alguna chuchería entre medias. 

También comemos por los ojos

Las verduras crudas y la fruta fresca son sanas. Además, los niños también comen por los ojos. Por eso, podemos preparar un plato de frutas y verduras en el que los trozos formen una cara sonriente. También les encantan los exquisitos pinchos de frutas y los aros de manzana. Las especias y las salsas ayudan a adornar la comida. También podemos cambiar los nombres a los platos cotidianos poniéndoles, por ejemplo, nombres de personajes queridos por ellos. Dé rienda suelta a su imaginación. Es también importante implicar a los niños. Se sentirán muy orgullosos si pueden echar una mano a sus padres. Y otro consejo: quizás convenga dejar que el niño ponga la comida en el plato, así podrá saber lo que prefieren los más pequeños.