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Un auténtico éxito de ventas, nuestra botella de diseñador

“El diseño es la fuente para mejorar la vida”. Éste es el lema del diseñador industrial japonés Kenji Ekuan, que ha marcado de forma muy importante el diseño japonés en lo que al diseño de envases y logotipos se refiere. También para Kikkoman diseñó siguiendo este principio, puesto que una de sus piezas de diseño más conocidas es la botella dispensadora para nuestra salsa de soja fermentada naturalmente. Ello nos enorgullece, dado que ya no se puede imaginar Kikkoman sin la botella del diseñador. Al fin y al cabo la botella dispensadora tradicional se ha convertido a lo largo de los años en un auténtico sinónimo de la marca.

Funcionalidad y estética

La botella de 150 ml ya fue desarrollada en 1961 y ha acreditado su valía hasta la fecha. La silueta ondulada y los discretos caracteres escritos del producto producen un efecto elegante y moderno, convirtiendo la botella en un auténtico señuelo para las miradas. En casa o en el restaurante, dondequiera que esté la botella de diseñador marca tendencias y decora las mesas en todo el mundo.

¡Pero la botella no solo tiene un aspecto fantástico, sino que además es práctica! Su forma permite dosificar pequeñas cantidades o incluso gotas y de forma limpia, sin gotear. Por consiguiente no es solo un condimento ideal a la hora de cocinar, sino que también se puede utilizar sin reparos en la mesa como salsa final en la próxima cena con amigos o la familia.

Gracias al tapón desenrroscable y al material apto para el lavaplatos, la botella del diseñador puede reutilizarse en cualquier momento y durante años. Simplemente tendrá que verter salsa de soja fermentada naturalmente Kikkoman de la botella estándar a través del orificio a la botella  dispensadora y acto seguido podrá disfrutar de su salsa de soja con estilo.

Una pequeña gran botella

 

Dado que la botella Kikkoman combina funcionalidad y estética de un modo elegante, despierta admiración no solo entre los cocineros profesionales sino también entre amateurs y aficionados. Kenji Ekuan fue galardonado en el año 2003 con el Lucky Strike Designer Award, entre otros, por el diseño de la botella Kikkoman.

Quien quiera contemplar este clásico del diseño no solo sobre la mesa de su hogar o en el restaurante, puede ver también un ejemplar en la colección del Design Zentrum NRW [Centro del Diseño de Renania del Norte-Wesfalia] o en el Museo de Arte Moderno de Nueva York.